Aunque en Miami, la playa nos queda un poquito lejos (unos 40 minutos de auto versus los 15 minutos que teníamos en Puerto Rico), tratamos de disfrutarla seguido. A nosotros nos relaja y a Kyla le encanta y la cansa un monton! 🙂
Normalmente, buscamos caracoles, jugamos con el agua y la espuma, corremos a las gaviotas y siempre pero siempre, comemos algo en la playa y nos subimos encima de papá!
La playa no es tan linda como la del Caribe… pero la muuuucho!
- Corriendo con papá
- Milanesa!!!
- Entrando en confianza …
- Dos gotas de agua…
- Haciendo castillos!





